Esta pañoleta guarda el instante exacto en que el Martín Pescador rompe la superficie del agua. Vibrante, precisa y ligera, despliega sobre el cuerpo los tonos eléctricos de su plumaje y la elegancia de su vuelo. Es una pieza para quien observa antes de actuar, para quien entiende que el color también es lenguaje.
Un fragmento de cielo y río suspendido en tela.