Esta Camisa de Rana Dardo Dorada no grita, vibra. Su caída firme y silueta abierta evocan el porte ritual de un guerrero que habita la selva y la ciudad con la misma naturalidad. El estampado, inspirado en la advertencia brillante de este pequeño anfibio letal, convierte cada movimiento en una declaración de presencia.
Una pieza para cuerpos que no se esconden, que entienden que el peligro también puede ser hermoso.