La camisa-kimono de Peces del Río se mueve como el agua: suave, profunda y cambiante. Su silueta amplia envuelve el cuerpo con la misma libertad que un cardumen danzando entre corrientes. Los tonos y formas de su estampado no solo visten: narran un lenguaje líquido, ancestral.
Una prenda para fluir sin resistencia, para habitar el cauce con presencia y misterio.